15 noviembre 2017

Instrucciones para olvidar

Acuéstese en la cama, en lo posible, de costado. No hay preferencia. Derecha, izquierda, da igual. Arrime la mantita hacia su mentón y, aunque suene paradójico, recuerde que es lo que intenta olvidar. Mire hacia usted mismo, recórrase y deje que las tristezas desfilen una por una sobre la oscura pasarela. Cuando sienta que no puede más, contraiga los músculos, acurrúquese y hágase bolita sobre su cama. Achine los ojos y deje fluir los salados recuerdos para que bañen de dolor las mejillas. Si usted es alguien valiente -no es el caso-, usted dejará los ojos al descubierto y sentirá como las gotas se tornan frías mientras más se acercan a la boca muriendo, generalmente, en la parte inferior del labio. Caso contrario, usted con ambas manos tapará su rostro y soltara algún que otro confuso sonido interrumpido por respiraciones entrecortadas. Una vez hecho esto, levantase y lave su rostro. Dependiendo del recuerdo, repita el procedimiento entre dos días y toda su vida.

0 comentarios:

Publicar un comentario