16 noviembre 2017

Algunos paseos

Quizá un paseo sea una ventana a un mundo idóneo, una excusa que nos convence para salir de la rutina y de los problemas que nos surgen. Un punto y aparte fugaz. Una sangría llena de sueños, confesiones personales e idilios. Una mirada al futuro, otra al pasado y la que resta al cielo. Sueños perdidos entre suspiros estrellados. Risas gastando el aire y lágrimas deslizándose por las curvadas mejillas. Quizá, el paseo sea un pequeño paso, un pasito que nos desafía. Una puerta que nos lleva a lo que viene, una jumera de sonrisas infinitas.
Quizá sirva para encontrarnos con señales que si bien, podríamos explicar, preferimos dejarlas en lo inconexo, en lo sobrenatural, en un escalofrío y en humedad en los ojos. Me gusta pensar que es la vida que nos invita a dar un salto cerrando los ojos y abriéndonos un camino de nuevas emociones. Me gusta pensar que, cansada de vernos luchar, nos empuja a sonreír un poquito más que ayer.

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